Desde el sindicato advierten de que los problemas que llevaron a las movilizaciones tras Adamuz y Gélida siguen sin resolverse y reclaman medidas estructurales para reforzar la seguridad y las condiciones de trabajo en el conjunto del ferrocarril.
El Sindicato del Sector Federal Ferroviario de la CGT (SFF-CGT) ha iniciado los procedimientos legales para convocar nuevas jornadas de huelga en el sector ferroviario tras el grave accidente ocurrido en Urda.
Desde el sindicato recuerdan que, después de los accidentes de Adamuz y Gélida, las plantillas ferroviarias protagonizaron importantes movilizaciones para reclamar cambios profundos en un sistema que, a juicio de la organización, llevaba demasiado tiempo acumulando problemas de mantenimiento, falta de personal, externalizaciones, pérdida de experiencia y sobrecarga de trabajo.
“No queremos esperar al siguiente accidente para volver a hablar de seguridad. Después de Adamuz y Gélida dijimos que era necesario afrontar los problemas de fondo del ferrocarril. Urda no cambia ese planteamiento, lo refuerza”, señalan desde el sindicato.
EL FERROCARRIL NO SE PUEDE ARREGLAR A TROZOS.
Para el SFF-CGT, uno de los principales problemas sigue siendo abordar cada incidencia, cada empresa o cada colectivo de manera aislada, cuando el ferrocarril funciona como un único sistema en el que todas las actividades están relacionadas.
La pérdida de personal experimentado sin garantizar un relevo adecuado, la falta de plantillas y medios, la normalización del trabajo en situaciones degradadas, la externalización de actividades y la fragmentación de responsabilidades terminan afectando al funcionamiento conjunto del sistema.
Desde la organización insisten además en que la seguridad no puede descansar permanentemente sobre la profesionalidad y el esfuerzo individual de las plantillas para compensar carencias organizativas o de medios.
El sindicato reclama plantillas suficientes, una formación teórica y práctica adecuada, inversión efectiva en mantenimiento, recuperación de cargas de trabajo, medios suficientes para afrontar tanto el funcionamiento ordinario como las situaciones degradadas y una regulación efectiva de la fatiga, los tiempos de actividad y los descansos. Para el SFF-CGT, estas cuestiones no pueden resolverse mediante medidas aisladas, nuevos grupos de trabajo o compromisos que no terminen traduciéndose en cambios concretos.
UNA MOVILIZACIÓN PARA TODO EL SECTOR FERROVIARIO.
El sindicato recuerda que las movilizaciones convocadas a comienzos de año tras Adamuz y Gélida partieron precisamente de una idea: los problemas del ferrocarril no pertenecen a un único colectivo ni pueden resolverse desde una sola empresa.
Por este motivo, la intención del SFF-CGT es que las nuevas movilizaciones vuelvan a tener una dimensión de sector y alcancen tanto a las empresas públicas como a las operadoras privadas y empresas que desarrollan actividades esenciales para el funcionamiento diario del ferrocarril.
La organización ha trasladado también al resto de fuerzas sindicales del sector su voluntad de construir una respuesta conjunta y les ha instado a sumarse a las movilizaciones. Desde el SFF-CGT consideran que el malestar existente no responde únicamente a su afiliación, sino a una preocupación cada vez más extendida entre las plantillas por la evolución del ferrocarril y por las condiciones en las que se desarrolla el trabajo.
“Las personas que trabajan en circulación, conducción, mantenimiento, infraestructura, estaciones, servicios a bordo o empresas auxiliares pueden tener problemas diferentes, pero todas forman parte del mismo ferrocarril. La seguridad no se puede defender por colectivos ni por empresas aisladas”, subrayan.
Para el sindicato, la respuesta después de un accidente no puede limitarse a anuncios inmediatos o medidas a corto plazo destinadas a cerrar temporalmente el debate. “La seguridad se construye antes de los accidentes: con plantillas, recursos, formación, experiencia, mantenimiento y unas condiciones de trabajo que permitan a quienes sostienen diariamente el ferrocarril hacerlo con todas las garantías. El ferrocarril es un servicio público esencial que necesita un pacto de estado. Por eso volvemos a movilizarnos”, concluyen desde el SFF-CGT.

